En julio de 1942, durante la redada de familias judías del Velódromo de París, Tauba Birenbaum, de 13 años, y sus padres, judíos polacos, se refugiaron en una pequeña habitación durante los siguientes 765 días. Las condiciones de vida eran duras y temían ser descubiertos en cualquier momento. Pero mientras sus padres se hundían cada vez más en la desesperación, el espíritu de lucha de Tauba se hacía patente. Encuentra alegría en cada detalle, desde un piano dibujado en el suelo hasta las vistas de París a través de una ventana abierta. A pesar de las circunstancias extremas, mantendrá la esperanza hasta la liberación de París y recuperará el control de su vida.